Esta mañana desperté tras muchos días de madrugar y desvelarme. . . Y acostada en mi cama tuve el gusto de despertarme y escuchar la música de mi casa. . . La música de un fin de semana en casa. . .
Atenta y emocionada escuché ese conjunto de melodías característico de cada casa, el cual he escuchado desde que soy niña. . .
Mi mamá ya se había despertado...
Escuchê su voz mientras hablaba con mi hermano en lo que parecian estar desayunando. . .
Orquestando su voz escuché la fuente en el jardín acompañada por el sonido de aves y un carro pasar en la calle...
Los sonidos fueron cambiando, y en un instante la sinfonía se llenó de nuevos participantes que llegaron a casa: la voz de dos tíos que nos visitaban, acompañado de la enfermera que subía las gradas para despertar a mi abuelita y un trabajador que arreglaba un mueble en el segundo nivel. . .
En fin, al escuchar todo esto no pude sino dar gracias. . . Por ese sonido característico que he escuchado por tantos años; la voz de mi mamá, el sonido al despertar. . . Y con muchas ganas tras tantos días de desvelo decidí levantarme y unirme a la melodía que aprecié por un momento, y así estuve segura que sería un excelente día!!!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Me encanta!!! Extraño la música de tu casa! :)
ResponderEliminarei! me gusta...:) es tan cierto..a veces uno es como "la gran chucha..xq me despiertan..:/" pero tenes razón...hay q apreciar todo eso...yo pensé en mi papá cantando en la regadera...hahahahah XD :) like it!
ResponderEliminar