Gracias por hoy!
Una frase simple, pero si le agregara más palabras únicamente sería como un camino sinuoso que no lleva a ningún lado...
Gracias por hoy, porque con esto te digo que los momentos junto a ti me brindan alegría, me siento completa y me enseñan del amor!
Gracias por hoy! Por que hoy dijiste esas palabras, me diste tu sonrisa, me amaste y lo dijiste... Pero decirlo no fue necesario, tus actos me dijeron más que todas tus palabras...
Gracias por hoy, por tu apoyo, tu auxilio, tus consejos y oraciones... Gracias porque hoy pude ser mejor porque estabas a mi lado!!!
En fin, quizá estés dormido y al leer esto ya no será hoy... Sólo quiero que sepas porque agradezco a Dios por hoy...
Y aunque mucho te diga en mil palabras, idiomas o lenguajes... No tengo nada más que decirte con todo el corazón:, gracias por hoy!!!
martes, 15 de junio de 2010
sábado, 12 de junio de 2010
La música de mi casa
Esta mañana desperté tras muchos días de madrugar y desvelarme. . . Y acostada en mi cama tuve el gusto de despertarme y escuchar la música de mi casa. . . La música de un fin de semana en casa. . .
Atenta y emocionada escuché ese conjunto de melodías característico de cada casa, el cual he escuchado desde que soy niña. . .
Mi mamá ya se había despertado...
Escuchê su voz mientras hablaba con mi hermano en lo que parecian estar desayunando. . .
Orquestando su voz escuché la fuente en el jardín acompañada por el sonido de aves y un carro pasar en la calle...
Los sonidos fueron cambiando, y en un instante la sinfonía se llenó de nuevos participantes que llegaron a casa: la voz de dos tíos que nos visitaban, acompañado de la enfermera que subía las gradas para despertar a mi abuelita y un trabajador que arreglaba un mueble en el segundo nivel. . .
En fin, al escuchar todo esto no pude sino dar gracias. . . Por ese sonido característico que he escuchado por tantos años; la voz de mi mamá, el sonido al despertar. . . Y con muchas ganas tras tantos días de desvelo decidí levantarme y unirme a la melodía que aprecié por un momento, y así estuve segura que sería un excelente día!!!
Atenta y emocionada escuché ese conjunto de melodías característico de cada casa, el cual he escuchado desde que soy niña. . .
Mi mamá ya se había despertado...
Escuchê su voz mientras hablaba con mi hermano en lo que parecian estar desayunando. . .
Orquestando su voz escuché la fuente en el jardín acompañada por el sonido de aves y un carro pasar en la calle...
Los sonidos fueron cambiando, y en un instante la sinfonía se llenó de nuevos participantes que llegaron a casa: la voz de dos tíos que nos visitaban, acompañado de la enfermera que subía las gradas para despertar a mi abuelita y un trabajador que arreglaba un mueble en el segundo nivel. . .
En fin, al escuchar todo esto no pude sino dar gracias. . . Por ese sonido característico que he escuchado por tantos años; la voz de mi mamá, el sonido al despertar. . . Y con muchas ganas tras tantos días de desvelo decidí levantarme y unirme a la melodía que aprecié por un momento, y así estuve segura que sería un excelente día!!!
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